Ondas de choque

Las ondas de choque son ondas acústicas con un pico de energía extremadamente alto, como los que ocurren en la atmósfera después de un evento explosivo como un rayo o una explosión sónica.  Una onda de choque se diferencia de una ecografía por su gran amplitud de presión. Adicionalmente, la ecografía suele consistir en una oscilación periódica, mientras que una onda de choque es un pulso único.
  
Efecto terapéutico de las ondas de choque: La terapia por ondas acústicas extracorpórea (en contraste con la litotricia) no se usa para desintegrar los tejidos, sino más bien para provocar efectos biológicos microscópicos intersticiales y extracelulares, que incluyen la regeneración de tejidos. En la terapia moderna del dolor, la energía de ondas acústicas se lleva a cabo desde el punto de origen, que es el generador de ondas acústicas (a través de un gel de acoplamiento) a las regiones del cuerpo que experimentan dolor. Allí, su capacidad de cicatrización es aplicada.

Efectos: reducción del dolor, creación de la sustancia P, hiperestimulación de los sensores del dolor. 
Regeneración de los tejidos afectados: reforzamiento de la circulación de la sangre y regeneración de la vascularización, aumento de los factores de crecimiento, aumento de las células madre mesenquimales, estimulación del metabolismo.

Efectos mecánicos: rotura de las calcificaciones y fibrosis
Ventajas: tasa de éxito del 80%, reducción del tiempo de tratamiento: aproximadamente 10 minutos, de media, necesarias 6 -8 sesiones de tratamiento. Alternativa realista a la cirugía.

La terapia de ondas de choque asociada con la crioterapia (choque térmico) mejora la comodidad del paciente, suaviza la terapia y aumenta la eficacia. 
La terapia de ondas de choque puede resultar incómoda. También existe el riesgo de algunos efectos secundarios. El uso de la crioterapia antes del tratamiento con ondas de choque es beneficioso por: su efecto analgésico, que logra que el tratamiento sea completamente indoloro y más cómodo para el paciente. En consecuencia, se pueden usar determinados parámetros que mejoran la eficacia de la terapia. 

Sus efectos vasomotores reducen el riesgo de equimosis originada por la terapia de ondas de choque.
Su efecto de vasoconstricción y vasodilatación alternantes (“hunting reaction”) acelera el proceso de curación de la terapia de ondas de choque.
Primero aplique la crioterapia con ShockMaster ICE CT:ShockMaster ICE-CT enfría el aire ambiental pero, además de eso, es el primer aparato de crioterapia que lo hace con un sistema de infrarrojos, con lo que garantiza una temperatura constante en la zona tratada. 
Una pieza manual inteligente no sólo mide la temperatura de la zona tratada, sino que ajusta automáticamente el flujo de aire de acuerdo con la temperatura que tiene la piel (sistema de biofeedback). Esto permite al terapeuta configurar el tratamiento con gran facilidad; el terapeuta coloca al paciente en una posición cómoda, coloca el cabezal de tratamiento sobre la zona que se va a tratar, fija la temperatura y, a partir de ahí, ShockMaster ICE CT se encarga de adaptar automáticamente su flujo de aire para mantener esa temperatura en todo momento.

Inmediatamente después de que el terapeuta comience a aplicar la terapia de ondas de choque con ShockMaster 500.
La terapia se puede dividir en 2 fases:

Fase 1: En función del tipo de tratamiento del que se trate, el terapeuta decidirá la frecuencia, potencia en bares y cantidad de pulsos que se van a aplicar. El terapeuta localiza la zona dolorida y aplica el gel. A continuación, emite ondas de choque a medida que mueve la pieza manual sobre toda la zona dolorida con movimientos circulares.

Fase 2: En la siguiente fase, el terapeuta tratará la región muscular relacionada con el tratamiento en cuestión; también se denomina aplicación D-ACTOR®. Esta aplicación representa un nuevo enfoque terapéutico. El uso combinado de ondas de choque radiales y vibraciones permite un eficaz tratamiento de puntos gatillo locales así como la activación de los músculos y del tejido conectivo circundante del paciente.

En Clínica Laconte las ondas de choque es parte de un tratamiento y en pocos casos es el único tratamiento indicado debido a que nuestra experiencia demuestra que los síntomas deben de ser tratados una vez que se han valorado las causas de la lesión o disfunción y frecuentemente hemos experimentado que a veces las causas no son las que aparecen en un diagnóstico por imagen ya que la calcificación es a menudo una adaptación a u problema más profundo. Debido a ello la prescripción de ondas de choque debe de ser la consecuencia de una exhaustiva exploración clínica personal e individualizada, teniendo en cuenta todos los aspectos que son importantes para poder comprender el proceso de cada paciente.